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Universitas-XX1, Revista de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad Politécnica Salesiana del Ecuador,
No. 44, marzo-agosto 2026
añade a este conjunto la posible existencia de videojuegos relacionados, los
registros domésticos, así como los objetos y los artefactos que forman parte
de la cultura audiovisual, tales como aches, archivos de prensa, manuscri-
tos, fotografías, programas de mano, entre otros (Ministerio de las culturas,
las artes y el patrimonio de Chile, 2022).
El patrimonio audiovisual es un instrumento para el conocimiento de la
historia contemporánea, además de una fuente de información histórica, cien-
tíca o cultural para las próximas generaciones; asimismo, permite conocer
el contexto tecnológico de su época (Comunidad Baratz, 2020). El patrimo-
nio audiovisual contribuye con la preservación y la creación de la memo-
ria colectiva (Cinemateca de Bogotá, 2022). Tiene carácter legal y jurídico
debido a los derechos de propiedad intelectual que genera, además de estar
documentado y registrado, lo que facilita su inventariado (Díaz, 2014). El
patrimonio audiovisual debe ser entendido desde cuatro ámbitos que se inte-
rrelacionan para su cuidado: conservación, preservación, restauración y ac-
ceso (Euroinnova, 2023). Según Edmondson (2004), preservación y acceso
constituyen dos caras de la misma moneda. Desde el entorno de los archivos
se utiliza este término para clasicar los productos, mencionándolos como
los documentos que se conservan y gestionan en los archivos cinematográ-
cos, televisivos y, también, en otras instituciones como museos, universida-
des, fundaciones o colecciones privadas (Hidalgo, 2016).
La Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para
la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, 1980), en este documen-
to ya clásico, asegura que el patrimonio audiovisual está constituido por los
contenidos conformados por imágenes en movimiento. Esta institución re-
comienda que los organismos estatales pertinentes establezcan medidas para
su preservación. Sin embargo, apenas unas décadas después, Hoog (2004)
calculaba que el 80 % de la memoria audiovisual de la humanidad estaba en
riesgo de desaparecer. En 2011, Irina Bokova —directora en ese entonces de
la UNESCO—, advertía el riesgo de perder para siempre el patrimonio au-
diovisual de la humanidad debido al deterioro y la obsolescencia tecnológica
(Señalmemoria, 2022). En cuanto a la preservación del patrimonio audiovi-
sual, la comunidad archivística plantea una situación preocupante: son nece-
sarios de 10 a 15 años para recuperar el contenido que se encuentra en medios
magnéticos y resguardarlo en soporte digital e, inclusive, ya hay contenidos
cuyos soportes son irrecuperables (IASA, 2020). Por consiguiente, el patri-
monio audiovisual, dada su vulnerabilidad, se encuentra en situación crítica